2026 no ha inventado el cóctel perfecto. Lo ha reinventado.
Y lo que está pasando en las barras de España dice mucho de cómo están cambiando los gustos de los clientes. El cliente de hoy sabe más, pide más y no se conforma con lo de siempre. Si tu carta de cócteles lleva tres años sin moverse, este artículo es para ti.
Hemos analizado lo que está ocurriendo en bares y restaurantes de toda España para darte una visión clara de hacia dónde va la coctelería este año. Sin tendencias de laboratorio — solo lo que los clientes están pidiendo de verdad.
1. EL SPRITZ SIGUE SIENDO REY
El Aperol Spritz no muere. Evoluciona. Llevan años anunciando su declive y cada verano vuelve más fuerte que nunca. Pero lo interesante ya no es el Aperol solo: el cliente ha descubierto que el formato Spritz admite infinitas variantes y las está explorando.
El Hugo Spritz — con elderflower, menta y prosecco — se ha convertido en la alternativa fresca para quien quiere algo más aromático y menos amargo. El Limoncello Spritz está ganando terreno en terrazas de toda la costa mediterránea. Y las versiones con vermut blanco o con licores de fruta están apareciendo en cartas que hasta hace dos años solo tenían gin tonics.
El denominador común de todo esto es la efervescencia. El cliente que antes pedía una copa de vino ahora pide algo que burbujee, que sea vistoso y que entre bien con el calor. El Spritz, en cualquiera de sus formas, cumple esas tres condiciones mejor que ningún otro cóctel.
2. EL NEGRONI SE PONE SERIO
El Negroni siempre ha sido el cóctel de los que «saben de coctelería». Tres ingredientes, sin excusas, directo al paladar. Pero en 2026 ese cliente que pedía Negroni ha empezado a pedir algo más: quiere versiones con personalidad.
El Smoked Negroni — ahumado con madera de cerezo o roble antes de servir — está apareciendo en barras de ciudades como Madrid, Barcelona o Valencia como señal de que el local sabe lo que hace. El White Negroni, con Lillet Blanc y Suze en lugar de Campari y vermut rojo, atrae a quienes quieren la estructura del clásico pero algo más delicado.
Todo esto ha traído consigo una subida notable del Campari y de los vermuts premium en los pedidos de hostelería. El cliente que pide un Negroni sabe distinguir si el vermut es de calidad. Si no lo es, lo nota — y no vuelve a pedirlo.
3. LOS SIN ALCOHOL YA NO SON SOSOS
Hace cinco años, un cliente que no bebía alcohol en un bar tenía dos opciones: agua con gas o refresco. Hoy eso ha cambiado por completo. El segmento sin alcohol ha madurado hasta el punto de que muchos bares ya tienen una sección de mocktails en carta tan elaborada como la de cócteles clásicos.
El truco es que ya no se llaman mocktails. Se llaman cócteles sin alcohol o directamente se presentan sin etiqueta, junto al resto. El cliente sano, el cliente que conduce, el que simplemente ese día prefiere no beber: ninguno quiere sentirse excluido. Todos quieren algo que parezca y sepa a un cóctel de verdad.
Los mejores están hechos con shrubs (vinagres de frutas), kombuchas, infusiones frías y jarabes artesanales. El resultado es una bebida con complejidad, acidez y estructura. Invertir en esta línea ya no es opcional — es lo que separa las barras actuales de las que se quedan atrás.
4. EL RON VUELVE
El gin tonic lo ocupó todo durante años, y en ese proceso el ron quedó relegado a los Mojitos de verano y poco más. Pero en 2026 el ron está recuperando terreno con fuerza. Y no solo en Mojitos: el Dark & Stormy, el Ti’Punch, los daiquiris artesanales y los punches tropicales están apareciendo en cartas que hace tres años eran territorio exclusivo del gin.
El driver de este cambio es el ron artesanal y, en particular, el auge de los rones de origen español. El Ron Colau de Destilerías Ferri, distribuido por Disexval, es un ejemplo perfecto de este movimiento: un ron valenciano con carácter propio que está protagonizando cartas de bares que antes solo pensaban en ginebra. Su perfil limpio y versátil lo hace ideal tanto para coctelería como para el cremaet tradicional.
El cliente de hoy pregunta por el origen del ron igual que antes preguntaba por el origen de la ginebra. Eso es una oportunidad enorme para quien tenga rones con historia que contar.
5. EL GIN TONIC PIERDE TERRENO
Sigue ahí. No va a desaparecer. Pero ya no es el rey indiscutible de la barra que fue entre 2012 y 2022. El cliente que antes pedía gin tonic de forma automática ahora mira la carta con más curiosidad. Quiere variedad. Quiere descubrir algo nuevo.
Esto no significa que tengas que reducir tu surtido de ginebras — significa que tienes que ampliarlo con otras categorías. Los bares que solo tienen gin no están respondiendo a lo que el mercado pide en 2026. Los que tienen gin, ron, vermuts de calidad y alguna alternativa sin alcohol están captando a un espectro de clientes mucho más amplio.
El gin tonic bien hecho sigue siendo una señal de calidad. Pero ya no puede ser el único argumento de tu barra.
6. LOS DESTILADOS LOCALES, EL KM 0 LLEGA A LA BARRA
Lo que en gastronomía se lleva haciendo una década con los productos de temporada y de proximidad ha llegado por fin a la coctelería. El cliente valora cada vez más saber de dónde viene lo que está bebiendo, y los destilados locales están respondiendo a esa demanda con productos de nivel.
Las gins catalanas con botánicos mediterráneos, los rones valencianos con carácter propio como el Ron Colau, los orujos gallegos con denominación de origen o los aguardientes de la Meseta están ocupando espacio en cartas que antes eran territorio exclusivo de marcas internacionales. Y el discurso que construyen alrededor de la barra — origen, historia, territorio — conecta directamente con el cliente que quiere algo auténtico.
Apostar por destilados locales también tiene una ventaja comercial clara: márgenes mejores, exclusividad y la posibilidad de diferenciarte de la barra de enfrente.
LO QUE TU BARRA NECESITA EN 2026
Después de todo esto, el mensaje es claro: la barra que no se mueve, pierde. Y no hace falta reinventarlo todo de golpe. Hay tres pasos concretos que puedes dar ahora mismo:
- Diversifica más allá del gin. Incorpora rones con historia, vermuts de calidad y destilados locales que tengan algo que contar.
- Añade al menos dos opciones sin alcohol elaboradas. No agua con gas — dos cócteles sin alcohol que cualquier cliente pediría con orgullo.
- Ten Ron Colau para los cremaets. Si estás en Valencia o sirves a clientela valenciana, el cremaet es un básico que fideliza. Y el Ron Colau de Destilerías Ferri es el ron que lo hace bien.
En Disexval distribuimos todo lo que necesitas para poner al día tu barra: desde Ron Colau hasta primeras marcas de destilados, vermuts y vinos. Contacta con nosotros y te hacemos llegar el catálogo completo para profesionales.
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PREGUNTAS FRECUENTES
¿Cuál es el cóctel más pedido en España en 2026?
El Spritz sigue siendo el cóctel más pedido por volumen, especialmente en primavera y verano. En bares de mayor nivel, el Negroni y sus variantes están experimentando un crecimiento notable. En el segmento sin alcohol, los mocktails elaborados con kombucha y shrubs están siendo los más solicitados por un perfil de cliente cada vez más amplio.
¿Vale la pena invertir en mocktails?
Sí, y más de lo que parece a primera vista. El cliente que no bebe alcohol antes se quedaba con agua — ahora puede pedir algo con el mismo ticket medio que un cóctel clásico. Incorporar dos o tres mocktails bien trabajados en carta no supone una inversión alta y abre tu barra a un segmento que antes no consumía. El margen puede ser igual o superior al de la coctelería con alcohol.
¿Qué ron usar para un Mojito auténtico?
Un Mojito de calidad necesita un ron limpio, con cuerpo suficiente para sobrevivir al hielo y a la menta sin desaparecer, pero sin aromas que choquen con la lima. El Ron Colau de Destilerías Ferri cumple exactamente ese perfil: versátil, con un acabado limpio y un carácter que se integra bien en coctelería. En Disexval lo distribuimos directamente a bares y restaurantes. Consúltanos disponibilidad y precio.









